viernes, diciembre 21, 2007

Ventriloquia


Hablar con el vientre ya no es divertido
hablar con el vientre ya no impresiona
hablar con el vientre no tiene sentido
hablar con el vientre ahora incomoda.

Hablar con el vientre ya no apasiona
hablar con el vientre ya no es admirado
hablar con el vientre jamás emociona
hablar con el vientre no es respetado.

Hablar con el vientre ya no ameniza
hablar con el vientre ya no enternece
hablar con el vientre hoy día horroriza
hablar con el vientre no se agradece.

Hablar con el vientre ya no es aclamado
hablar con el vientre ya no estremece
hablar con el vientre no es deseado
hablar con el vientre a nadie enaltece.

Hablar con el vientre ya no está en boga
hablar con el vientre ya no es ensalzado
hablar con el vientre más bien joroba
hablar con el vientre no es anhelado.

Charlar por los codos...




viernes, diciembre 14, 2007

Wandering star




Holbrook: —¿Te vas de la ciudad, Ben?
Ben Rumson: —No.
Holbrook: —Yo tampoco. Supongo que hay dos tipos de gente en el mundo. Los que se van y los que se quedan. ¿No es cierto?
Ben Rumson: —No, yo no lo creo.
Holbrook: —Entonces, ¿qué crees tú?
Ben Rumson: —Que hay dos clases de gente: Los que van a alguna parte y los que no van a ningún sitio. Eso sí que es cierto.
Holbrook: —No estoy de acuerdo, Ben.
Ben Rumson: —Eso es porque no sabes de qué demonios estoy hablando. Soy un ex-ciudadano de ninguna parte. A veces echo de menos mi hogar.

I was born under a wandrin' star,
I was born under a wandrin' star.

Wheels are made for rollin'
mules are made to pack.
I've never seen a sight that didn't look better looking back.
I was born under a wandrin' star.

Mud can make you prisoner, and the plains can bake you dry.
Snow can burn your eyes, but only people make you cry.
Home is made for comin' from, for dreams of goin' to,
which with any luck will never come true.
I was born under a wandrin' star, I was born under a wandrin' star.

Do I know where hell is? Hell is in hello.
Heaven is in goodbye for ever, it's time for me to go.
When I get to heaven tie me to a tree,
or I'll begin to roam, and soon you know where I will be.

El barro puede hacerte prisionero y las llanuras pueden dejarte seco
La nieve puede quemarte los ojos y sólo la gente puede hacerte llorar
El hogar es para huir en busca de sueños
que, con suerte, nunca se harán realidad
Yo nací bajo una estrella errante.




viernes, diciembre 07, 2007

Apostasía



Fue una lluvia a cátaros la que propició la rápida difusión de la herejía. La Iglesia, siempre dialogante, buscaba apoyos en las monarquías occidentales en forma de cruzada. Pero antes, debía elegir nuevo pontífice, ya que en una decisión sin precedentes en la historia, el que había sido hasta entonces Vicario de Cristo abandonó la llamada de dios, por otro tipo de llamada. La llamada de la selección nacional sueca de curling, que disputaba el afamado campeonato europeo en esas fechas.
Lo que nadie podía adivinar entonces, es que, con la nueva votación llegaría el cisma. La ruptura.
Y es que cuando el cardenal Piotr Stepanoff accedió al cargo, la conmoción fue tremenda. Sobre todo, cuando comunicó al mundo que su nombre como pontífice sería el de Inocencia I. Ni que decir tiene que los cardenales de origen nórdico no obtuvieron un solo voto.
El sectarismo se extendía y la situación en el cristianismo era dramática. La separación era un hecho, dándose en aquellos momentos lo que se ha conocido históricamente como querella vocal.
Sin embargo, la rápida y misteriosa defunción del breve Inocencia I, sepultó la crisis. La mayoría de fieles volvieron al rebaño y la Iglesia en un acto de coherencia, resolvió condenar las letras vocales, quedando exceptuadas tan sólo la "e" y la "o", siendo ambas beatificadas.
La nueva elección proclamó como Padre Santo a Rocococo I, quien en su primera intervención ante los adeptos, prometió actuar con firmeza ante los herejes. En los meses siguientes a la proclama papal, el compromiso tomado por Rocococo era un hecho. Los ejércitos cruzados sitiaron sin descanso la región del Mediodía francés y era inevitable, que en un atardecer de cualquiera de los días siguientes se produjera la rendición.
Sin embago, tal era la fe del hereje, que aguantaron de manera heroica e inesperada durante muchos años más , de manera que el Papa Rocococo I no pudo ver finalizada su obra bélica, sobreviniéndole antes la muerte y, por tanto, sobreviviéndole la apostasía.
Fue ya con el nuevo pontífice, Peterete I, en la duodécima cruzada cuando la región cátara del Languedoc caía finalmente. Era un hecho lógico, esperado sin duda por todo el orbe. Total, tanto había ido el cátaro a la fuente... .

viernes, noviembre 30, 2007

Represalia

Dicen por ahí que la venganza es un plato que se sirve bien frío. Y se se trata de una crema a base de puerros, mejor que mejor.
LLegó a mis oídos que la vendetta debe suministrarse a baja temperatura, así que a mis enemigos les serví una apetitosa vichyssoise.


Hay también quien le echa apio.

viernes, noviembre 23, 2007

Comparecencia


Tenía que dirigirse con tal caracter de urgencia a la nación a la que representaba, que sus asesores no habían dispuesto del tiempo necesario para elaborarle el discurso, de modo que no le quedaba más remedio que improvisar.
Se consideraba un tipo preparado, no cabía duda, pero pocas veces antes le habían asaltado tal sensación de nervios e inquietud como en ese justo momento. Se repitió varias veces a sí mismo que todo era cuestión de mentalizarse, de saber encontrar las palabras adecuadas.
Una vez llegado el momento, ya situado en la tribuna, cerró los ojos y las palabras salieron de su boca de una manera casi mágica:

... doble axel ... flip ..... triple lutz ..... loop ....... vértigo en ángel .... russian split ..... axel invertido ...... doble salchow ..... impresionante ...... salto árabe ...... .

Al fin y al cabo, consideraba la política como algo provisional, ya que siempre había soñado llamarse Paloma y ser comentarista de patinaje artístico.

viernes, noviembre 16, 2007

La partida

Un hombre de edad adulta, sin causa aparente que lo justifique, va y desaparece. Sin dejar rastro. En un día como otro cualquiera, el tipo va a trabajar y no vuelve. Nadie sabe nada. Nadie sabe donde se encuentra.
Sus familiares, preocupados, dan parte a las autoridades competentes. Los medios se hacen eco de la noticia y su foto se publica en todas las primeras páginas de las gacetas locales. Los habitules temas de tertulia entre los conciudadanos pasan a un segundo plano. Sus allegados, colocan su fotografía en cada farola, en cada tablón de anuncios, en cada rincón. Arriba del retrato, la frase "Desaparecido". Abajo, un número de teléfono.
Pasan los días y la imagen del ausente en los periódicos se va viendo desplazada , poco a poco hacia rincones donde es más dificil de ser avistada. Cada vez más pequeña, cada vez más cerca de las páginas finales.
Pasan las semanas y la fotografía es sólo un recuerdo de quien la ha retenido en su memoria. En la mayoría de las farolas, tablones y demás lugares en los cuales se insertó, el retrato apenas se sujeta por una desvencijada grapa a punto de soltarse.
Alcanzamos los meses y el sujeto sigue en paradero desconocido, aunque apenas se habla ya de ello. Dando un paseo, llego a la altura de uno de esos postes en los que debería de encontrarse aún uno de aquellos carteles-denuncia. A simple vista no lo veo, pero tras observar un instante detenidamente, observo que sí que se encuentra, pero que se halla tapado por otros letreros, por otros anuncios. Uno de ellos proclama una desesperada búsqueda de un compañero de piso no fumador, otro ofrece una ganga en alquiler frente al mar, un tercero da noticia de un individuo a punto de abandonar su condición de soltero en beneficio -o no- de la de casado... y así.
Finalmente, abandono el lugar y la reflexión se me hace inevitable: Ahora sí. Definitivamente, ha desaparecido.

jueves, noviembre 08, 2007

Bautizarse o morir

El hombre es un ser que nace dos veces. Puede que incluso más. Eso mismo debió pensar el hasta entonces afamado científico Charles H. LeFontaine cuando decidió que quería dedicar el resto de sus días a vivir -y morir cuando fuera menester- como un tubérculo. Nunca se supo cual en concreto.
También volvío a ser concebido de similar manera, su gran amigo y ex-compañero de profesión, Julius Von Tolstof, que lejos de compartir la experiencia vital propia de un bulbo, dedicó su tiempo a unir dos de sus grandes pasiones, esto es, la mímica con la mimética, lo cual le permitió la gratificante posibilidad de hacer enormemente el ridículo sin la posibilidad de ser visto.
Pero el caso que quizá mas ha llamado la atención y más controversia ha levantado en los últimos tiempos, es el del antiguo odonato de membranosas alas, que al carecer de un nominativo pronunciable nos referiremos al mismo como Johan, nombre designado por el comité de actividades inexplicables de la Universidad de Columbia, con sede en el margen del río de mismo nombre.
Johan -el cual renació una primavera de 1999- preocupado desde que tuvo capacidad de aletear por los asuntos relativos a la extinción de la vida, abandonó de manera repentina los hábitos propios de su condición de paleóptero y dedicó sus esfuerzos a una profesión que satisfaciera sus pretensiones, que le permitiera sentirse realizado, en definitiva, que le permitiera entrar en casa justificado. Así es como se hizo dentista.
Se recicló en dentista porque veía clara la semejanza de la odontología con la muerte. No sólo por la existencia de encuestas que revelaban mayor pánico en la revisión anual que por la defunción, sino por la figura en sí del especialista dental. Si bien el imaginario medieval de la muerte, nos presentaba a ésta como un encapuchado/a de larga túnica, tez blanca y afilada guadaña, el dentista actual viste de blanco inmaculado y en lugar de guadaña porta un no menos afilado afilado bisturí e incluso un -muy poco elegante- taladro. También encontró Johan otro hecho no menos interesante. El fallecimiento, la muerte, podía ser sobrevenida, inesperada, mientras que con el llamado sacamuelas, la experiencia iba acompañada de cita previa.
No sabemos con certeza si Johan logró su deseo de entrar en casa justificado, pero lo que sí es cierto, es que durante los años que ejerció la actividad profesionalmente, demostró ser un gran experto que seguramente contribuyó a aumentar las estadísticas.